
Saber si hay señales de trauma no resuelto
Entender por qué tu cuerpo no se relaja
Dejar de culparte
Tener un primer paso concreto para regular tu sistema nervioso


Mi camino comenzó en el 2018 con una formación de 500 horas en la India, donde profundicé en la práctica tradicional del yoga.
Más adelante sentí la necesidad de ir más allá de la técnica y me especialicé en Europa en: yoga sensible al trauma, yoga adaptado, yoga restaurativo y terapias energéticas.
Con el tiempo entendí algo esencial:
No todas las prácticas sirven para todos,
y el cuerpo no necesitan intensidad para sanar.
Desde entonces acompaño a personas que viven en modo alerta, que han hecho terapia y entienden su historia, pero siguen sintiendo que su cuerpo no termina de relajarse.
Mi enfoque no busca catarsis ni experiencias intensas.
No trabajo desde la exigencia ni desde una promesa de transformación rápida.
Trabajo desde la seguridad.
Desde la repetición.
Desde la escucha.
Acompaño procesos donde el cuerpo vuelve a sentirse un lugar habitable.
Donde no es necesario revivir el pasado para empezar a sentirse diferente en el presente.